Wednesday, February 14, 2024

El Artista y el Fragmentado, 23/10



“But the grease and the felt, those that I absorbed and understood so thoroughly like Descartes understood he existed “I think therefore I am” He questioned everything, everything. Everything can be an illusion, a trick, his imagination but then he realized that something he was thinking, those thoughts so something must exist, and that something he decided call myself.

 But who are you?

 What are you? 

This is not you” 

Perhaps Joseph Beuys in the fiction of Florian Henckel Von Donnersmarck- sounds more beautiful in German/ Ich, Ich, Ich 

 ¿Por qué separarse del Arte?

 ¿Qué sucedió? 

 Fue un día de realización, donde lo observado era una realidad difícil de recrear, podría haberme quedado más noches en tinta y tiza, con papeles muy baratos, cambiar una realidad de luz tenue o una ausencia de luz. 

 ¿Qué realidad quería yo que ya no entraba en el bastidor, por que no creo que ninguna sensibilidad cabe en ella, tampoco en el movimiento pero quizás en el trayecto, en el recuerdo o en aquella sensibilidad del grito de la pérdida, de la no consolación por todos los esfuerzos, por los caminos buscados, por los laberintos, buscando la ayuda indicada, la cura, la verdad propia. Las pérdidas han proyectado la sensibilidad presente, donde no hay culpables, solo actores, médicos, malas recetas y malos consejos. Poca paciencia, cincuenta y un años de espera. ¿Qué pasa cuando alguien puede abstraer la belleza contenida, pero no le alcanza el cuerpo para resolverla en el exterior, la abstracción fragmentada, las líneas de creación, el deshacerla, el recrearla, eso es la labor de artista o de la locura. Yo escogí por un momento conectarme con la práctica del primero, el fragmentado escogió lo segundo. El pensamiento puede abandonar el cuerpo, separar los pies del piso, elevar, agujerar, disolver la materia. 

 El artista no olvido el cuerpo, lo alimenta de experiencias sensibles, el fragmentado se separa del cuerpo. El artista no deja de mirar ese cuerpo diluir y grita “Volver al Cuerpo” no lo dejes ir no lo dejes ir en fragmentos, en partículas disociables, el artista pidió ayuda, el artista uso su obra para tratar al fragmentado. 

 No hubo respuesta… 

 El artista pidió que no se llevaran los cascajos de memoria del fragmentado, pintó sobre ellos. Recordar debe ser trasformar y mirar distinto al fragmentado que al igual que el artista caminaron kilómetros en direcciones opuestas buscando la belleza en lugares distintos. 

 El fragmentado le hizo agujeros a sus zapatos, el artista intentó recrearlos igual con la piel maltratada por el uso cuando se puede caminar buscando algo. El artista tenía que parar de caminar por que estaba a punto de fragmentarse también. 

 El fragmentado decidió irse primero. Dejar el cuerpo de una vez, dejar al cuerpo maltratado por los otros, ya que no podía amarlo más. Su cuerpo mancillado por las violentas masculinidades, por las agresivas combinaciones de las palabras maternas, por la violencia sostenida de la clínica y el medicamento que le designa al cuerpo una caducidad. 

 El artista decidió parar al abandono del cuerpo fragmentado. El artista optó por la ilusión y contraer el deseo. El grito de la ausencia, la apertura de un cajón, el “Facetime" de un cuerpo que yace abandonado del pensamiento y gesto. El artista no sabe como fue el final del fragmentado pero comienza a unir las ideas y las formas de la fuga del cuerpo a otro lugar dejando un vacío en el artista. El artista no quiere volver a crear jamás, por que no esta el fragmentado para decir los más elocuente del resultado. 

 Ojalá el artista encuentre la vía de regreso y miré de vuelta. Las ideas del fragmentado dejaron voz en el artista que no se quiere separar del cuerpo. 

Noviembre 


 De figuras y espejos rotos de promesas invalidadas y de enemistades. 

 23,10 inicio de una guerra de cercanos, pareciera que esta fecha la inventamos en la distancia, fecha guardada y manipulada para un futuro. Noviembre es el resultado del desengaño de los rojos separados, de los cristales brillantes que se mueven en opuesto, objetos preciosos que compiten, donde las hermandades se separan, la guerra es un conflicto de hermandades que se disuelven. Ya no basta sentirse iguales, por que los iguales están en competencia. Las hermandades en 23,10 sacrificaron los Noviembres de celebraciones y los Diciembres de unión. Porque mantener un territorio y cultura sale más caro que elegir destruirlo. Noviembre mes de los llantos, de las búsquedas de los cuerpos desechos, de ruidos de milicia grandilocuente de algún país que genera separaciones. 

 Los cuerpos pequeñitos nos dejaron en Noviembre, nos dejaron las imágenes de lo que se supone que ya hubiésemos entendido como humanidad. Noviembre en la separación de las hermandades y la eliminación las ideas de la madre, de las protecciones y de las mesas de los buenos deseos. En los Diciembres y Eneros de las masculinidades desbordadas en gritos no empáticos, “scrollings” de evacuación, la no conversación y la disputa del que no acepta que el conservar es la clave de las humanidades sensibles. 

 Noviembre fue la distancia de la memoria, los generales olvidan, las masculinidades coloniales reviven, los iguales se vuelven contrarios, la diferencia es la cantidad de ofensivas e intensidades destructivas.

 Noviembre de las desmemorias con poca deserción y avaricia, de los que quieren más para el molino histórico de la otredad prefabricada. Noviembre fue de las venganzas necesitadas de una cara y cuerpo para lacerar, herir las cosas pequeñas, contaminar los oxígenos, no pensar en los insectos, ni en la tierra que nos resguarda como humanidad. 

 Noviembre fue de caminar solo, con angustias y ojeras multicolores de verde y morado pensar y no poder dar vueltas en círculo. Las sensibilidades de la catástrofe de lo que avecina, de la ignorancia de las potencias, de la pelea del más vulnerable, en guardia, en toque de queda. En Diciembre todas las flores sobrevivieron los infortunios, emocionadas ellas se emancipan y cortan sus tallos viejos para alargar su vida. En Enero esas flores siguen en pie, se secaran despacito, esperando los relevos más fuertes. En Enero, descubrí el Noviembre de Richter y aceleró todas las sensibilidades en mí. 

 En Enero, los cambios aguardaban, no bajaré la guardia, por que lo que no se puede hacer en pluma, lo hace el pensamiento y lo extiende en su humanidad. En Enero hubo el desentierro de las humanidades para fines más sensibles, hay una grandeza más allá, un balanceo en el aire, una moneda no resuelta, una capacidad a desarrollar. 

 Qué los vulnerados se trasformen, y hasta entonces.


Las Iniciales

Así me imagino el lugar donde el cuerpo se separa de esta realidad, entrando a un edificio tallado en mármol de blancos puros, llegando a un...