Monday, July 03, 2006

The border (un artista y un enfermero)

The Border (un artista y un enfermero) 4.00 pm, Chulavista hacia San Isidro, me bajo del coche y anuncio: por si no me vuelves a ver “No olvides que te quiero”. No me gusta cruzar la frontera sola, ya que es para mi un mini-mal-viaje. Miras hacia tu izquierda, hay una línea enorme para cruzar hacia Estados Unidos y un batallón de policías fronterizos y para cruzar de Estados Unidos a México, NO HAY NADIE, si pasas caminado, hay unos torniquetes onda metro de la línea rosa. A esta hora aproximadamente, todos los mexicanos que trabajan en SD vuelven a sus casas en Tj. Es un espectáculo sin igual, verdaderos workers desfilan por ahí. En fin tomo mi autobús hacia mi cita en Playas de Tijuana, para un posible lugar de residencia, llego una hora antes de la cita y comienzo a revisar que ha cambiado, saco fotos de las familias muy mexicanas que están en la playa, camino y veo una parejita muy joven, nos miramos y yo sigo mi camino. Un café y una hora del Jaromil (el poeta de Kundera), regreso hacia mi lugar de la cita, reconozco a la parejita y el chico me intercepta, es el doble de corriendo despacio, sólo que más bajito, pero en escencia muy divertido y amable, quería ayuda para sacar algunas fotos de sus cuadros. Un pequeño artista reconozco en su ser y alguién muy parecido a nosotros. Desde ese momento ya no nos separamos, él (Eddy) y su chica me acompañan, mi cita no resultó, ya que quién me mostraría el departamento olvidó sus llaves en SD. Una llamada para Eddy y una reunión en el Centro de Tj, yo me quedé desprotejida y sin plan, para lo cual Eddy tenía solución: llevarme con ellos a ése lugar donde había un artista quién debía conocer. Una pequeña casa en Playas donde tomaríamos sus fotos, un desastre y descuido, pero Eddy tiene su espacio de trabajo. La chica lo mira con admiración todo lo que él dice, se ve un poco enamorada creo. Subimos a la caminoneta y Descontrol*, Eddy nervioso decía: “nos dirigimos a la parte más pesada en el centro de TJ”(más nervioso), mi mente se va lejos y comienzo a desconfiar. Llegamos por fin al lugar, horrible entrada a la casa, la chica no quiere entrar, más desconfianza me da, nadie sabe donde estoy y es de las primeras veces que siento un poco de miedo, la chica se va y llega un chico rubio de 1.90( muy lindo) en una moto, pero la escena seguía siendo extraña. Había chicas con minis en las esquinas por todos lados, pero mucha gente en la calle. !¡YO no sé que hacer!!!. Intento escapar con el pretexto de una tarjeta, pero Eddy se ofrece a acompañarme ya que es peligroso. Miauuu!!!! Regresamos a la entrada de la casa y no quiero entrar, llamo a Lupis, no está , llamo a Tina, no está, me hago un poco pendeja en el teléfono, de repente Eddy y su amigo me dicen con una voz dulce, hey! no te vamos a hacer nada, si es un poco raro pero no hay nada de malo, accedo diciendo “si me matan, esta en su conciencia, si quieren dinero, estoy quebrada·” ….Risas Por fin entro a la casa y es como una pequeña casa de Chulavista, muy linda y nueva, la primer cosa que veo al entrar en ella es una enorme cuadro INCREIBLE, un estudio lleno de latas y pinturas, un lugar muy agradable y sus dueños son dos artistas de Tj muy jovenes, uno grafitero de corazón y el otro un pintor. Nos sentamos y comienza la larga platica, el Chico rubio es enfermero de hospital psiquiátrico, es muy conversador, fuerte, tiene muchos tatuajes y vive en Playas desde hace unos meses. Comenzamos una gran discusión a partir de la clínica y los medicamentos, son fuertes las historias que cuenta, y cómo el enfermo mental de Estados Unidos debe ser aplacado, y cómo él mismo ha necesitado de un “break” para continuar su labor. La platica se hace más intensa y siento mucho calor de hogar, como si estuviera con mis amigos de mi ciudad. Los artistas me muestran fotos de una enorme grafitti hecho donde pasa el río. Eddy no para de hablar de todo lo que le apasiona, la vida parecía tener sentido ese lunes por la tarde. Necesitaba algo que me diera energía para quedarme en Tj. Es tarde, la mexicana que fruta vendía tiene que irse al aeropuerto,todos ofrecen sus casas para vivir si quiero, el chico gringo se levanta y con una reverencia muy a la inglesa toma mi mano y me besa mientras ve mi cara, todos gritan como adolecentes, y yo me pasmo, Eddy me acompaña a tomar mi taxi colectivo. Después un poco de desconcierto ( pa´) acabar la noche…regreso a SD para dormir.

PIANOS

Pianos by Judith Pedroza  “I am a piano tuner”, a young man explains while he is waiting for his appointment with the psychiatri...